Con esta receta, que me enseñó mi hija, triunfarás en cualquier comida o celebración.
LLegado a este punto, es el momento de montar las claras (que previamente habíamos separado de las yemas) a punto de nieve, e incorporarlas a la preparación anterior. Mezclamos, con un movimiento envolvente de arriba hacia abajo. Hasta aquí ya tenemos una deliciosa crema.
Finalmente preparamos una generosa taza de café con 8 cucharadas de ron. Dividimos un bizcocho redondo en 3 capas (los que venden en el supermercado para este tipo de cosas suele ya venir dividido). Ponemos la primera capa en el molde desmontable, bañamos con café y cubrir con 1/3 de la crema preparada. Colocamos encima otra capa de bizcocho, y repetimos el paso anterior. Finalmente, colocamos la tercera capa del bizcocho, y ponemos el café y la crema sobre ella.
Entonces, guardar el molde en la nevera durante al menos 6 horas, para que todo se consolide bien (esto es muy importante!). Cuando la saquemos de la nevera, desmoldamos el tiramisú y espolvoreamos por encima con cacao en polvo amargo.



2 comentarios:
Hola, acabo de descubrir tu blog, bueno para ser más exacta la he desdcubierto esta mañana y como me ha gustado te he añadido a mis favoritos. Hasta pronto.
Besitos
Gracias. Micaela.
Publicar un comentario en la entrada